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Se conmemoró el Día del Maestro

“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”, con esa frase de Nelson Mandela, ex presidente de Sudáfrica, dio inicio el acto centralizado del Día del Maestro y del Trabajador de la Educación, realizado en horas de la mañana en el Instituto Domingo Faustino Sarmiento.

Allí se hicieron presentes funcionarios municipales, la Inspectora Educación Secundaria DIEGEP, Graciela Lambrecht, Consejeros Escolares, autoridades educativas, representantes de los distintos establecimientos educativos del Distrito y público en general.

Luego fue el momento del Himno Nacional Argentino, ilustrado con imágenes de San Cayetano, interpretado por un grupo de alumnas de 1°, 2°, 4° y 5° año con lenguaje de señas y entonado por dos alumnos de la institución.

Las palabras alusivas a la fecha fueron leídas por Julieta Campos Oostdijk, alumna de 5° año, y la profesora Mariángeles Massa. Allí, al hacer referencia a la vida de Sarmiento, destacaron si idea centrada en “que lo fundamental era enriquecer el espíritu y agilizar la inteligencia, para ser cada vez más fuertes, más sanos y más sabios. Unitario a ultranza, Sarmiento fue un hombre polémico. Encarnó la contradicción del tiempo histórico que le tocó vivir”

“No tuvo partido político propio y tampoco se valió de alianzas que lo beneficiaran: con él no valían las convivencias hipócritas o el intercambio de favores para compartir el ejercicio del poder. Vivió en función del desarrollo de su país y se dedicó a luchar por ese desarrollo.

Seguramente, diversos aspectos confluyeron, a que encontrara su merecido lugar en la historia. Entre ellos podemos destacar: su personalidad volcánica y arrolladora, para defender sus convicciones; su capacidad autodidacta y su visión de futuro puesta al servicio de los destinos de la República”.


Resumida la época en que Sarmiento fue presidente de la Argentina, las responsables del discurso señalaron que “tenía un alto sentido de la dignidad humana y concebía la educación popular como un factor prioritario del proceso de cambio y modernización social. Esta educación debía ser impartida, sin distinciones, tanto a varones como a mujeres, una idea revolucionaria para aquel entonces. No fue sólo un ideólogo de la educación popular, sino que se dedicó a hacerla real, tangible”

“Fue uno de los principales inspiradores de la Ley de Educación Común (ley 1420) promulgada en 1884. En ella se asentaron dos principios que consideraba básicos: que la educación general es una responsabilidad del Estado y que esta instrucción debe ser totalmente independiente del poder político y de la influencia religiosa”.

De su ideario rescataron “que el Estado tiene el deber de garantizar una educación de alta calidad para todos, porque es una de las claves para crear igualdad de oportunidades y generar movilidad social. Esa intuición sarmientina se adecua tanto o más a nuestro tiempo que al del siglo XIX. ¿Quién niega que el conocimiento es hoy, más que nunca, la clave del progreso?


El sistema educativo argentino se encuentra en tiempos revueltos. El colectivo docente se halla, desde principios de año, en un plan de lucha: el reclamo por un salario justo, obras de infraestructura y la garantía de la educación universitaria pública y gratuita son los temas más pujantes, y en cierto punto, más dolorosos que debemos enfrentar. No obstante, y pese a este escenario, los docentes seguimos eligiendo la educación y apostamos a ella porque creemos que es el camino para alcanzar una sociedad más justa e igualitaria; porque creemos en nuestros alumnos y en la importancia de su formación integral; porque consideramos que la tarea educativa no se agota ni acaba en un cargo, sino que es una elección de vida basada en la entrega, el sacrificio y en las conductas que marcan nuestro discurso y accionar. Elegimos la educación porque creemos que a través de ella se suscitan convicciones personales, se proponen valores que motivan, se forman personas responsables, se despierta el coraje de ser libres, se incentiva la capacidad de pensar por cuenta propia, se fomenta la búsqueda de la verdad honestamente.


Los docentes, más que nunca, debemos alzar firmes y seguros las banderas de la ética, la responsabilidad, la verdad, la honestidad, para que nuestros alumnos no las pierdan de vista. Los valores deberán ser ejemplo y cimiento para entender, sortear y evaluar las dificultades que la vida actual presenta.

Ser maestros es lo mejor que sabemos ser, y educar lo mejor que sabemos hacer. ¡Muy feliz día del trabajar de la educación!

Prensa Municipalidad de San Cayetano.